La analista iraní Samira Susman reveló que el régimen de los ayatolás presume tener suficiente uranio enriquecido para fabricar 11 bombas atómicas, tras rechazar una oferta de Donald Trump que incluía uranio envejecido para usos civiles. Durante las negociaciones, representantes iraníes aseguraron a Jared Kushner y al negociador de Trump que no necesitaban la propuesta porque ya contaban con material para armas nucleares, lo que llevó al colapso de las charlas.
En contraste con la vida normal en Dubái, donde la gente mantiene su rutina pese a restos de drones, los iraníes están encerrados en sus casas, expuestos solo a la propaganda televisiva del gobierno que miente sobre victorias contra Israel y Estados Unidos. La población se burla de esas noticias falsas y percibe la actual guerra como una "misión de rescate" para derrocar al régimen tras 47 años de fracasos.
Samira Susman apoya las acciones de Estados Unidos, Israel y el presidente Javier Milei contra el régimen terrorista, responsable de atentados como los contra embajadas estadounidenses y conexiones con Hezbollah en la AMIA. Anticipa un futuro democrático en Irán, ya sea monarquía constitucional o república, con amnistía general impulsada por el príncipe Reza Pahlavi, salvo para criminales.
Rafael Grossi, director del OIEA, confirmó que Irán acumuló uranio de alta pureza sin transparencia a inspectores. Samira relató su experiencia personal: al regresar a Irán, la retuvieron con amenazas del servicio secreto por su matrimonio en el exterior y sospechas de oposición o prostitución, destacando la arbitrariedad y represión contra mujeres.