Manuel Adorni generó revuelo al justificar la presencia de su esposa Bettina Angeletti en el avión presidencial Tango 01 durante su viaje oficial a Nueva York, argumentando que quería que lo acompañara porque se iba a "deslomarse" trabajando intensamente.
En una entrevista con Eduardo Feinmann, Adorni aclaró que la Presidencia la invitó al avión porque no había otra forma, que ella pagó su pasaje original y viáticos, e incluso que él cubre sus propios gastos de inmovilidad y comida. Sin embargo, el panel destacó la contradicción con el discurso anti-casta del gobierno de Javier Milei, recordando críticas previas al uso de aviones públicos para fines particulares.
La polémica se intensificó por el hotel de lujo en la Quinta Avenida donde se hospeda Adorni con su esposa, con habitaciones a 1800 dólares la noche y un restaurante con Tres Estrellas Michelin. Panelistas cuestionaron si esto refleja desconexión con la sociedad argentina, comparándolo con los primeros vuelos comerciales de Milei y Karina.
Recordaron declaraciones pasadas de Adorni como vocero, prohibiendo el uso de aeronaves públicas para viajes privados o familiares, y mostraron imágenes de sus reuniones en Nueva York con gobernadores e inversores, aunque el "ruido" persiste dentro del propio gobierno.