Manuel Adorni, jefe de gabinete, admite que su esposa viajó en avión presidencial a Nueva York y Punta del Este pese a las restricciones que él mismo impuso. La coach ontológica se sumó a la comitiva oficial después de pagar un pasaje original de 5 millones de pesos, justificando el cambio por un "deseo personal" de un viaje romántico, como reveló en entrevista con Eduardo Feinmann.
Permaneció en el hotel Langham de Quinta Avenida, con habitaciones de hasta 1.500 dólares diarios pagadas con fondos públicos, contradiciendo el discurso anticasta del gobierno sobre no llevar familiares en viajes oficiales.
El panel confronta el tono sarcástico con que Adorni criticaba antes el uso de aviones públicos para traer diarios o familiares, mostrando un decreto que prohíbe desviaciones en los vuelos oficiales y promete revisiones de registros.
Ahora, el propio Adorni vulnera las normas de austeridad que promovió, lo que genera achaque por hacer bandera de un punto y no cumplirlo.