El jefe de Gabinete Manuel Adorni enfrenta múltiples denuncias penales por malversación de caudales públicos y violación a la Ley de Ética Pública tras viajar en el avión presidencial Tango 01 con su esposa Betina Adorni a Nueva York, donde se hospedaron en el Park Hyatt con tarifas de hasta 6.000 dólares por noche.
Panelistas destacaron que Adorni mismo firmó un decreto el 26 de febrero publicado en el Boletín Oficial que simplifica los circuitos administrativos para autorizar misiones oficiales al exterior, facultándolo a él a dictar normas aclaratorias y manejar viáticos, lo que le permitió aprobar su propio viaje familiar pese a la prohibición expresa de usar bienes estatales para beneficio particular o de familiares.
El abogado Gregorio Dalbón presentó denuncia en la Justicia Federal, sorteada al juez Daniel Rafecas, solicitando oficios al Ejecutivo para aclarar quién autorizó la comitiva; Marcela Pagano y otros impulsaron acciones similares, mientras se reclama intervención de la Oficina Anticorrupción. Críticas apuntan a que Adorni debió impedir el viaje por moral política y eficiencia estatal.
Adorni justificó pagar solo extras de su bolsillo, pero su patrimonio declarado es modesto: un departamento y mitad de otro por 4,4 millones de pesos (valor fiscal), 42.500 dólares en el país, 6.220 dólares en EE.UU. y 2 millones de pesos en efectivo, con un sueldo de 3,5 millones de pesos que cuestionan ante su estilo de vida lujoso y la austeridad gubernamental proclamada.
Los panelistas ironizaron que el presidente Javier Milei podría haberlo involucrado al invitarla, exigiendo que la Justicia investigue autorizaciones y posibles llamados al Presidente para esclarecer responsabilidades.