Los 32 países de la Agencia Internacional de la Energía decidieron liberar 400 millones de barriles de sus reservas petroleras para equilibrar el mercado internacional ante las tensiones. Estados Unidos aportará 172 millones de barriles como principal productor mundial.
El presidente francés Emmanuel Macron apoyó la medida y pidió a líderes del G7 abstenerse de restricciones a exportaciones de petróleo y gas que desestabilicen mercados. Esta acción se tomó en cinco ocasiones en los últimos 50 años, incluyendo la Guerra del Golfo en 1991, huracanes en 2005, guerra en Libia en 2011 y el conflicto Rusia-Ucrania.
El Brent subió un 5,83 por ciento a 93 dólares con 63 centavos el barril, mientras el WTI avanzó un 1,58 por ciento a 89 dólares con 77 centavos.