Una semana después del derrumbe de un edificio Procrear en Parque Patricios, los propietarios solo pueden ingresar minutos y de forma supervisada para sacar pertenencias, generando desesperación por la burocracia. En el edificio gemelo evacuado preventivamente por idénticas fallas estructurales (falta de desagüe pluvial), ahora bajan andamios para reforzar la loza combada sobre la cochera.
El reportero Alan informó en vivo que retroexcavadoras y grúas retiran escombros de la cochera para demoler estructuras riesgosas y luego reconstruir, sin plazos ni detalles sobre hospedaje ilimitado para desalojados. Una vecina de 62 años con hijo discapacitado suplicó en cámara a la fiscal: "por piedad, necesito medicación para convulsiones y psiquiátrica", mostrando su certificado y denunciando falta de empatía.
Otras vecinas mayores relataron no poder subir a octavos pisos solos; una se quebró emocionalmente al ver su departamento destruido desde lejos. El operativo de seguridad policial persiste, con vecinos esperando horas por turnos para rescatar lo esencial en medio de la incertidumbre total sobre el retorno.
Los trabajos avanzan en el complejo, pero sin comunicado oficial sobre tiempos de obra o compensaciones, amplificando el drama de familias damnificadas por esta "gran catástrofe".