Donald Trump inicia la guerra con Irán en un contexto de debilidad política, con una desaprobación cercana al 58% y solo 38% de apoyo público, el más bajo para un presidente estadounidense en conflicto reciente.
Ana Iparraguirre explicó que los demócratas ganaron 13 puntos más que Kamala Harris en 92 elecciones especiales en distritos clave, mostrando un panorama desfavorable para republicanos. Aunque Trump podría recuperarse como en 2022 con Biden, el bajo apoyo se debe a que no responde a un ataque directo ni amenaza inminente, a diferencia de casos históricos como Pearl Harbor o Kosovo.
El conflicto agrava la crisis económica con suba del petróleo, pérdida de 90.000 empleos en febrero y desempleo sobre 4%, desviando foco de la prioridad estadounidense: costo de vida e inflación. Encuestas muestran desencuentro, ya que solo 25% ve la economía como prioridad republicana versus 63% que la reclama.
Esto impacta a Argentina, ya que indecisos en EE.UU. critican a Trump por ayudar al país sudamericano en lugar de priorizar "Make America First", munición para demócratas y la interna republicana entre conservadores y antiglobalistas como Tucker Carlson.