Donald Trump afirmó que Irán tiene los días contados en la guerra, que está a punto de acabar y que le quedan pocas municiones, en medio de la tensión por el Estrecho de Hormuz.
Vladimir Putin expresó solidaridad con Irán horas antes, y ambos líderes hablaron por teléfono ayer en una cumbre clave sobre el petróleo.
Israel atacó nuevamente centros clave de Hezbollah, la milicia aliada de Irán en el Líbano al norte de Israel.