Donald Trump aseguró en una conferencia republicana que la guerra contra Irán está prácticamente terminando, más rápido de lo estimado en cuatro o cinco semanas, con el enemigo derrotado. Celebró la eliminación de decenas de líderes iraníes y la reducción de su capacidad militar, incluyendo un 10% menos en misiles.
Justificó la ofensiva por un riesgo inminente contra Israel y EE.UU. Irán responde que continuará lanzando misiles con mayor frecuencia, alcance y carga de una tonelada, y bloquea el Estrecho de Hormuz, afectando el 20% del petróleo mundial, lo que bajó precios tras pico.