Ramón, un trabajador de 55 años de Lácteos Verónica, denunció que la empresa les notificó telegramas para reducir la jornada laboral a cuatro horas y pagar solo el 50% del sueldo a partir del próximo mes, en medio de una crisis que paralizó la producción. La emblemática firma láctea, que antes no daba abasto con ventas, ahora está parada y adeuda aguinaldos y dos meses de sueldo a los empleados.
En un testimonio conmoviente reproducido desde Radio 10, Ramón relató su desesperación: se levanta a las 4 de la mañana para trabajar, mantiene tres hijos —uno en la facultad pública y una campeona de ajedrez— y un padre, pero el gobierno de Javier Milei permite esta reforma laboral que destruye familias trabajadoras. Criticó al presidente por no entender la realidad de los laburantes y por distraerse con declaraciones sobre Irán.
El conductor del programa enfatizó que la Argentina duele y cruje con empresas cerrando diariamente, malestar social en aumento y familias que no llegan a fin de mes, mientras los empresarios aplican la nefasta reforma laboral impulsada por el gobierno y el poder económico. Mencionó el caso de FATE como ejemplo de cierre, pero en Verónica luchan por conservar puestos.
Ramón solo pide volver a trabajar dignamente, en una familia láctea golpeada por políticas que, según él, son totalmente dañinas para las personas comunes.