El equipo de TN llega al límite entre Líbano e Israel, en un kibutz a solo 500 metros de la frontera, convirtiéndose en el único medio del mundo transmitiendo en vivo desde esta zona de alta tensión.
El reportero Nelson describe el muro y alambrado que separan Israel del Líbano, destacando la determinación de la población israelí que decide quedarse pese a sirenas y alarmas nocturnas. Muchos regresaron tras los ataques del 7 de octubre de 2023.
Desde el kibutz más al norte, bajo advertencia de posible alarma, el equipo enfrenta restricciones militares y vigilancia constante. Mencionan el trabajo del fixer Matías Aserrán y situaciones confusas como civiles impidiendo filmar tras impactos de misiles, junto a Diego Fairani.
La situación permanece tensa, con la gente más tranquila por costumbre a convivir con el conflicto, mientras el equipo consulta autoridades para transmitir.