El reino de Dios no vendrá sin restaurar primero la verdad mediante Teshuvah, advierte el predicador, porque de lo contrario destruirá lo no corregido. Es necesario reconocer errores en creencias, invocar correctamente los nombres del Creador y diferenciarlo de dioses paganos para corregir el corazón, la mente y las acciones cotidianas.
La Teshuvah implica tres pasos clave: oración confesando pecados, un baño ritual de purificación o Tevilá en cualquier lugar como ducha o río, y luego pedir que la sangre de Yeshua el Mesías limpie el alma, ya que esa sangre viva en el arca celestial cargó todos los pecados y enfermedades.
Finalmente, practicar la sedacá o justicia social mediante obras de bien, lo que agrada al Padre Celestial. Tanto judíos como gentiles deben volverse al Creador verdadero, quien revelará el Apocalipsis de Yeshua HaMashiach y preparará el camino para su venida.
El predicador urge orar el Padre Nuestro enfocándose en santificar el nombre del Padre, pedir su reino en lugar de imperios corruptos de gobernantes asesinos y genocidas, y hacer la voluntad divina en la tierra como en el cielo mediante arrepentimiento y fe en la buena nueva de salvación por Yeshua.