En vivo desde Tel Aviv, suenan las sirenas de alerta indicando posible ataque con misiles, obligando a los residentes a resguardarse en refugios.
Las autoridades envían alertas por WhatsApp y altavoces para que la población se dirija rápidamente a los búnkers, equipados con reservas de comida y agua para varios días.
Israel cuenta con un entrenamiento constante y agilidad para estas emergencias, dada la frecuencia de amenazas en la región.