En Avenida Corrientes y Once bajan persianas a las 17 horas por falta total de ventas, con carteles de 'se necesita costurera y vendedora' pese a la crisis, mientras comerciantes confiesan caídas del 70% en pedidos de vestidos a medida, el nivel más bajo en 15 años de actividad.
Matías Rezano recorre en vivo las zonas afectadas e entrevista a dueños que ofrecen cuotas fijas en vestidos de 300.000 pesos, pero las madres frustradas no pueden pagarlos ni en seis cuotas. Ex empleados de Garbarino, como Gabriel, revelan que 4.000 quedaron en la calle, con 13 compañeros fallecidos en intentos de reconversión laboral, como repartidores de pizza por 150 pesos, en accidentes de moto.
Otros desempleados, como un soldador de 47 años, montaron kioscos sin éxito. En locales de trajes, precios superan los 500.000 pesos por un simple saco, pero la actividad es nula. Carteles buscan vendedores, pero ofertas de 800.000 pesos mensuales por 9 horas diarias no atraen postulantes, ya que no cubren la canasta básica de 1.400.000 pesos en Buenos Aires, sumando costos de transporte y comida.
El debate cuestiona si vale la pena aceptar trabajos precarios que dejan neto apenas 500.000 pesos tras gastos, comparado con planes sociales. La reconversión laboral falla sin un puente adecuado, agravando la crisis en el comercio.