En Pergamino, una camioneta se incendió en plena calle por un desperfecto eléctrico y la dueña intentó apagarla con matafuego sin éxito.
Los soderos llegaron al lugar y usaron dos cajones de sifones para extinguir el fuego, lanzando chorros hasta controlarlo por completo.
La escena generó risas en el programa, reivindicando el sifón como objeto noble y comparándolo con carnaval por el humo y la acción improvisada.