Los trabajadores de FATE resisten con acampe ante el lockout patronal de Madanes Quintanilla, celebrando la revocación judicial del desalojo mientras el Ministerio de Trabajo intimó y multó a la empresa por no pagar sueldos adeudados pese a la conciliación obligatoria que vence mañana.
En conexión en vivo desde San Fernando, obreros como Leo relataron apoyo masivo, incluyendo donaciones de un trabajador de Santa Fe llamado Beto, quien gastó sus vacaciones para traer pollos y bebidas tras represión policial en la Secretaría de Trabajo. La CGT exigió pagos y Justicia priorizó el reclamo laboral colectivo sobre penal.
Los 920 afectados planean un abrazo simbólico mañana a las 11 con organizaciones obreras, sociales y jubilados, ante el cierre anunciado y despidos masivos sin solución desde el 17 de febrero. La patronal enfrenta incumplimiento oficial de la conciliación, impidiendo retorno al trabajo.
Facu Muñoz reportó que la situación persiste hace casi un mes, con refuerzo de cinco días de la Secretaría de Trabajo sin avances, y emotivos gestos solidarios de compañeros de otros conflictos.