Julio Pagano denunció a su ex pareja Sandra por estafarlo con un millón y medio de dólares en oro y dinero tras 22 años de convivencia, quedándose ella con todos los bienes a su nombre, incluyendo locales, propiedades, lancha y camioneta. Pagano no ve a sus tres hijas por una perimetral que Sandra le impuso alegando amenazas, aunque él lo niega. La relación prosperó desde la pobreza gracias al negocio de oro, pero blanquearon 98.000 dólares y pusieron todo a nombre de Sandra.
En un video, Sandra se defendió acusando a Pagano de violencia familiar, de género y de amenazarla de muerte, incluso mandando sicarios, aunque negó la estafa y evitó las cámaras. La joyería en La Plata cerró sus puertas al llegar el móvil de A la Tarde, y bajaron las persianas mientras los periodistas insistían en su versión. María Cristina, madre de Pagano, relató el dolor familiar, afirmando que Sandra lo usó como un "trapo", lo dejó en la calle con solo ropa, lo destruyó psicológicamente y le impide ver a las nietas.
En el panel, debatieron si Pagano fue violento o víctima: la madre lo defendió, negando golpes por su carácter, y reveló que Sandra registró el negocio a su nombre justo antes de echarlo, pese a que él lo fundó hace 15 años. Ya denunciaron a Sandra por estafa y retención indebida; el abogado Gastón Cazorla aclaró que Pagano está denunciado pero no imputado.
Pagano pidió directamente a Sandra en el aire que pare por las hijas, que le devuelva el contacto con ellas y sus herramientas de trabajo para empezar de nuevo. La conductora Karina Áñez señaló que los hijos son rehenes del conflicto por dinero, similar a otros casos famosos.