La Ruta Nacional 89, que une Chaco con Santiago del Estero, presenta un estado deplorable con cráteres de hasta 30 centímetros, causando accidentes constantes, autos con motores calientes y gomas reventadas.
Vecinos y gauchos locales arreglan baches con tierra y brea por su cuenta ante la ausencia estatal; un gomero atiende pinchazos diarios y ambulancias patinan en pozos mojados.
Conductores arriesgan la vida esquivando hoyos, con frenadas de más de 50 metros; el abandono genera indignación por la falta de mantenimiento en una vía clave para producción y tránsito.
Equipos de Telenoche recorren el país y alertan sobre este desastre que podría ocurrir en cualquier ruta argentina.
Residentes lamentan pérdidas de vidas y piden acción urgente para evitar tragedias.