Vladimir Putin y Donald Trump mantuvieron su primera llamada telefónica del año, descrita como constructiva por Rusia. Putin presentó propuestas para terminar la guerra en Irán lo antes posible.
Putin felicitó a Mohtava Khamenei como nuevo líder supremo, ofreciendo apoyo inquebrantable a Irán. Moscú teme perder un aliado clave y ve riesgos en una recesión global por el conflicto.
La conversación también tocó Venezuela, precios del petróleo y Ucrania, pero Irán es la prioridad para Kremlin y Casa Blanca.