Un piloto argentino protagoniza un pequeño incidente navegando una lancha por las aguas de Shanghái, China, a la espera de la segunda fecha del calendario mundial y el Gran Premio que arranca a las 4 de la mañana del domingo.
El error de cálculo ocurrió en el río, pero estaba controlado; el piloto llegó con el gorrito de Boca Juniors, saludando a fanáticos, igual que Leclerc y otros colegas.
En las calles, fanáticos chinos reconocen a argentinos por Messi, gritando "campeón del mundo" y saludando con entusiasmo.