En Gran Hermano, una participante cometió un error al anotar la lista de supermercado, solicitando más de 20 kilos de morrones en lugar de la cantidad correcta, superando el presupuesto. El formato cambió: ahora se escribe a mano en papel, no con changuito.
Los conductores aclaran que no fue intencional ni repetición digital, sino un mal cálculo escrito. Los participantes celebran la ganancia extra de morrones, planeando sanguchitos de morrón con huevo y queso para proteínas.
Se muestran reacciones divertidas, como la cara de Andrea de Boca, y comentarios chicaneros. El tiempo de compra inicia con cuenta regresiva, mientras participantes discuten estrategias y cantidades.