El panel denuncia que el peronismo comete un error político al atacar a Lionel Messi por su foto con Donald Trump. Argumentan que Trump usa el apoyo de Messi para ganar poder en su guerra y elecciones, mientras niños iraníes queman camisetas de Messi en protesta. Critican a quienes ven esto como traición, recordando videos de quema de camisetas y comparando con hipocresía ante muertes en conflictos.
Defienden a Messi como ídolo universal y transversal, con 600 millones de seguidores, embajador de Argentina. Insisten en que pelearse con él es perder de antemano, ya que es amado por los chicos y campeón del mundo. Mencionan anécdotas como un dirigente peronista avergonzado por su hijo que pregunta por qué el peronismo odia a Messi.
Alertan contra la cultura de la cancelación, infantil y danina, que busca expulsar en vez de incluir. Dan ejemplos de ambos lados: libertarios expulsando a Lali Espósito o Darín, y kirchneristas a Bergoglio. Advierten que esto lleva al sectarismo dogmático y talibán, haciendo al movimiento pequeño y aburrido.
También tocan la comparación con Maradona, que viralizó con menores de edad, enterrándolo en vez de enaltecerlo. Insisten en no seguir peleando con Messi, pues no es una gran idea.