La defensa de la OTAN interceptó un segundo misil balístico lanzado desde Irán en el espacio aéreo turco, con restos cayendo en Gaziantep sin víctimas, según el Ministerio de Defensa de Turquía.
Turquía envió seis cazas F-16 a la autoproclamada República del Norte de Chipre, provocando exigencias de blindaje de la UE por parte de Chipre. El periodista Andrés Amorenza desde Estambul reportó que Turquía llamó a consultas al embajador iraní y Recep Tayyip Erdogan endureció el tono, advirtiendo contra provocaciones que dañen relaciones fraternas, mientras incrementa medidas de seguridad con OTAN pero apuesta al diálogo.
Los misiles podrían apuntar a una terminal de oleoducto o la base de Incirlik, usada por EE.UU. con armas nucleares tácticas; Washington evacuó personal no esencial. En Chipre, Emmanuel Macron, el premier griego Mitsotakis y el presidente Nikos Christodoulides reunidos con refuerzos navales y antiaéreos de Francia, Grecia, España, Holanda e Italia contra drones iraníes de Hezbollah; Macron declaró que atacar Chipre es atacar Europa.