Viktor Orbán, primer ministro húngaro y aliado del Kremlin, envió una carta a Ursula von der Leyen exigiendo revisar y suspender todas las sanciones sobre energía rusa en Europa ante el explosivo aumento de precios del petróleo.
La guerra con Irán, en su segunda semana, disrupcionó la producción y traslado de petróleo y gas desde el Golfo Pérsico, provocando alzas globales.
Orbán convocó una reunión de emergencia para evitar subas en gasolina y diésel en Hungría. Su gobierno nacionalista se opone históricamente a los recortes de importaciones rusas impulsados por la UE.