Francisco Pichón, representante de la ONU en La Habana, confirmó gestiones con Estados Unidos para permitir el ingreso de combustible a Cuba por fines humanitarios ante el bloqueo petrolero.
La mediación busca abrir un corredor energético para sectores críticos como hospitales, bombeo de agua y transporte de alimentos, al borde del colapso por escasez crónica.
Estas negociaciones ocurren bajo presión de la administración Trump, que intensificó restricciones, demostrando que la falta de combustible castiga a la población civil como emergencia humanitaria.
El éxito evitaría un apagón total de servicios básicos en semanas, en contexto de guerra en Irán e inestabilidad venezolana.