Nelson Castro informa desde Tel Aviv sobre siete sirenas de alerta por misiles lanzados desde Irán y Líbano, que impactaron cerca del aeropuerto Ben Gurion y alteran la vida cotidiana con calles vacías, recomendación de home office, suspensión de clases presenciales y restricciones en el transporte público como el subte usado como refugio.
Los israelíes mantienen una fachada de normalidad con oficinas y transporte funcionando, pero reconocen el temor profundo y la voluntad de quedarse pese a los daños en edificios y casas destruidas. El corresponsal destaca la incertidumbre sobre la duración del conflicto, ahora en su segunda semana, con ataques israelíes y de EE.UU. a objetivos militares iraníes y de Hezbollah, contrastando con los lanzamientos enemigos a zonas civiles.
Encuestas muestran un apoyo casi unánime del 90-93% a la guerra de Netanyahu, mayor que en la guerra de los 12 días, aunque genera fatiga e incertidumbre al involucrar a Irán directamente. Castro recuerda tensiones pasadas como la discrepancia Trump-Netanyahu para eliminar a Ali Khamenei, cuando el Mossad lo tuvo localizado tres veces sin orden de ataque.
En un impacto de misil esta mañana, TN fue el único medio hispanohablante en el sitio, donde civiles perturbaron la transmisión temiendo ser identificados por iraníes, actitud que refleja la psicología de guerra y el miedo en refugios, donde la gente evita cámaras.
Esquirlas y bombas de racimo causan muertes y heridas graves, como el muerto y herido de hoy, obligando a evacuar zonas de trabajo por chequeos del ejército y municipalidad, paralizando actividades hasta nuevo aviso.