Los precios de la nafta y el gasoil aumentaron un 6% en las estaciones de servicio argentinas tras el conflicto en Medio Oriente, con bombardeos de Irán y respuestas de Estados Unidos e Israel que dispararon el barril internacional.
Este ajuste superó ampliamente la inflación proyectada para el mes, y si los precios globales se mantienen altos, la suba podría continuar impactando el bolsillo de los argentinos.
Testimonios de conductores revelan el golpe: una camioneta pasó de 120 a 160 pesos por litro, sumando 40.000 pesos extras en cargas semanales que repercuten en fletes y taxis, generando resignación generalizada.
La gente destaca que todo aumenta constantemente en Argentina, afectando el trabajo diario y el consumo, con frases como "es lo que hay" reflejando la impotencia cotidiana.