Carlos Monzón respetaba la estricta rutina laboral de Luis Mateu y ponía límites claros para no involucrarlo en su "otra vida". El boxeador sabía que Mateu se levantaba temprano, tenía gimnasio y trabajaba largas horas los fines de semana con Fernando Marín llevándolo. Mateu valoró que Monzón lo apreciara tanto como para protegerlo de contaminarse con ese mundo y confió en su silencio absoluto.
En una charla reciente en Villas de Larrino con Deamende Sando y Valdazar, Mateu confirmó que su relación con Monzón era muy buena. Recordó que rechazó vivir la era de sexo, drogas y rock and roll porque se apartaba o lo apartaban. Estaba muy enamorado de Nani mientras Monzón terminaba con Susana y volvía con Alicia Muñiz.
Mateu enfatizó que en otros casos lo invitaban a participar de excesos, pero Monzón nunca lo hizo.