Mirta Legrand, cercana a los 100 años, asistió al reestreno de la comedia Una navidad de mierda en un teatro porteño y se divirtió mucho.
La diva apareció arreglada con sus mejores galas, recomendó la obra y tras el final dio un discurso ante los aplausos del público y los actores, que le agradecieron su presencia.
No conformes, Legrand extendió la noche con una cena, demostrando su vitalidad incansable mientras el conductor del programa ya dormía.