Más de mil monjes y fieles participaron en el Hiwatari Matsuri, un ritual milenario en el templo Takao-San Yakuo-In de Hachioji, Tokio, donde caminaron y bailaron descalzos sobre brasas ardientes para pedir protección contra enfermedades, paz y seguridad familiar.
Los participantes purifican su espíritu quemando deseos negativos, superando miedos y fortaleciendo la mente, en una tradición que se practica hace miles de años en diversas culturas y conmemora a santos como Constantino y Elena.
Los conductores expresaron admiración y escepticismo ante el dolor que debe causar, destacando que incluso niños lo realizan y que después hay que remojar los pies en agua todo un día.