Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, defendió los ataques de su país a Irán y lo calificó como un Régimen terrorista. Explicó que los objetivos son destruir la capacidad misilística iraní, incluyendo misiles, lanzadores, fábricas y armada.
Rubio enfatizó que el régimen clerical iraní representa una amenaza para la región y el mundo, al intentar mantener al mundo como rehén mediante ataques a vecinos, infraestructura energética, población civil y embajadas.
Recordó la importancia de informar al pueblo estadounidense sobre la participación del ejército más poderoso de la historia en esta operación.