El ministro de Justicia Juan Bautista Maíquez negó rotundamente cualquier vínculo con la Universidad de la AFA o figuras como Daniel Angelici y Claudio Tapia, aclarando que solo mantuvo un diálogo preliminar con el rector Barbieri, decano de la UBA, y pidió ser removido de la lista al día siguiente.
Maíquez explicó el proceso de designación de jueces: el Consejo de la Magistratura arma ternas tras concursos públicos, el presidente elige uno y el Senado aprueba. Destacó que hay un récord histórico de 313 vacancias, el 37% del total, especialmente en fueros de familia colapsados y cámaras federales del interior como Comodoro Py, donde la justicia no da abasto.
El ministro priorizará cubrir juzgados de primera instancia y cámaras del interior sobre la Corte Suprema, que funciona bien pese a vacantes. Negó que Javier Milei le pidiera intervenir en causas contra funcionarios o el propio presidente, enfatizando autonomía judicial y su rol en mejorar la gestión sin "salvar a nadie".
Ante percepciones de protección a mafias y corrupción, Maíquez defendió la idoneidad de la mayoría de magistrados pero admitió demoras, proponiendo cubrir vacancias, tecnología y sistema acusatorio. Se mostró consciente de entrar en política tras 45 años en Justicia, prometiendo relación cordial pero con decisiones firmes.