America 24 chimentos Luis Novaresio entrevista

Luis Mateu casi quema cara de Sinatra con encendedor

Tensión: intercambio (15°) Sesgo: favorable (+50)

El locutor Luis Mateu contó el milagro que salvó a su madre doña Rosa de una grave enfermedad pulmonar gracias a la Virgen de Lourdes. Un primo médico detectó bronquiectasias en sus pulmones en el Instituto de Cirugía Torácica. Tras cuatro semanas de rezos semanales en el santuario local, una radiografía reveló que la mancha había desaparecido por completo, lo que el doctor calificó como un milagro inesperado.

Mateu relató también cómo su hija rezó por él en la cripta de la Virgen de Lourdes en Francia hace tres años, cuando padecía una profunda depresión. Poco después comenzó a recuperarse físicamente, corriendo y haciendo gimnasia en Viquecito, cerca de su casa, y sintió mejoría en sus cuerdas vocales. En el estudio se transformaba al encenderse la luz del micrófono, similar a lo que vio en Juan Carlos Mareco durante un ataque de asma en Rosario.

El invitado elogió a Juan Carlos Mareco como un enorme conductor y maestro de ceremonias, capaz de contar chistes, componer y cantar al nivel de Goyeneeche o Mercedes Sosa. Recordó encuentros con Badía y Fernando Bravo, autodenominándose maestros de ceremonia. Luego habló de presentar al Puma, José Luis Rodríguez, quien tras un doble trasplante de pulmón cantó una hora y diez minutos impecable hace un mes, superando pronósticos médicos gracias a su fe y perseverancia.

Mateu pasó a anécdotas estelares: su presencia en el Festival de Viña del Mar donde surgió un disenso entre José Luis Rodríguez y Julio Iglesias. El conductor mostró imágenes de un incidente en el hotel La Itatía en Nevada, donde Mateu encendió un Camel sin filtro a Frank Sinatra, provocando un fogonazo que casi le quema la cara. Estaban Palito Ortega, el doctor Salgado y otros, en medio de la noticia de la liberación de María Estela Martínez de Perón.

Palito Ortega pidió un saludo grabado a Sinatra para aflojar la tensión. Mateu explicó el contexto del contrato millonario de Sinatra en Argentina en 1981, firmado a 1,80 pesos por dólar pero afectado por la devaluación a 8 o 9, lo que generó bajas en la venta de entradas de lujo a mil dólares.