Lácteos Verónica, empresa láctea nacional con más de 100 años y 700 empleados, adeuda sueldos de diciembre, enero y febrero, y solo pagó un adelanto irrisorio de 58.000 pesos en dos veces a los trabajadores. Los empleados protestan frente a la planta desde temprano, angustiados por el riesgo de cierre apenas 15 días después del caso FATE.
Ramón, un empleado con décadas en la firma, describió la situación como crítica y angustiante, culpando a la política económica que está demoliendo la industria nacional. La producción cayó de 26 camiones semanales a cero, y plantas en Santa Fe como Suarby, Lehmann y Totora están paradas, dejando sin productos para distribuir.
Los trabajadores destacaron la lealtad a la empresa fundada por Gonzalo, de 95 años, a quien vieron crecer y que siempre superó crisis anteriores. Algunos empleados recorrieron 70 kilómetros diarios tras cierres de otras plantas, pero los sueldos quedaron por debajo de la inflación rampante.
Mañana habrá una reunión en el Ministerio de Trabajo de la Nación para buscar un arreglo, mientras circula un rumor de inversor interesado en reactivar la producción. Los laburantes se muestran unidos y dispuestos a poner el lomo, pero exigen soluciones de los dueños y critican la caótica situación económica del último año y medio.