Julio Pagasano, joyero de La Plata, denunció a su ex mujer Sandra por estafarlo con un millón y medio de dólares en oro y dinero, además de quedarse con todos los bienes puestos a su nombre y impedirle ver a sus tres hijas. Tras 22 años de convivencia, Julio perdió locales de joyería, propiedades, lancha y camioneta por tener todo a nombre de Sandra y su madre.
La pareja empezó con dificultades económicas, pero el negocio prosperó con el alza del oro; blanquearon 98.000 dólares y compraron un local para joyería. Sandra quedó embarazada en tiempos duros, y Julio operó obesidad mórbida, pero el éxito financiero coincidió con el quiebre: Sandra se quedó con todo al separarse.
Julio relató cómo puso bienes a nombre de Sandra por consejo suyo, guardaba metal precioso y generaba riqueza, pero ahora vive una vida distinta, luchando por recuperar a sus hijas en una historia de amor que terminó en traición y conflicto familiar.