Jennifer López abrió su corazón sobre su divorcio con Marc Anthony durante su residencia en Las Vegas, bromeando que tras su tercer divorcio se volvió buena en eso, pero admitiendo que fue un periodo extremadamente doloroso.
La diva del Bronx compartió esto con humor y vulnerabilidad, coincidiendo con la mayoría de edad de sus hijos gemelos Max y Emme Muñiz, marcando una nueva etapa familiar.
La confesión se viralizó por su mención a Marc Anthony y su mensaje de resiliencia y crecimiento personal, conectando con fans como ícono de fortaleza.