El ejército israelí confirmó una masiva operación aérea contra seis bases militares en Irán, ejecutada la noche del domingo.
Las instalaciones destruídas servían como núcleo logístico de Teherán para equipar y financiar aliados como Hezbollah en Líbano, Hamas en Gaza y hutíes en Yemen.
Durante el ataque, Israel destruyó aeronaves y helicópteros de la fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria, buscando desmantelar rutas de suministro y paralizar la proyección de poder iraní en Medio Oriente.
La ofensiva apunta a debilitar el soporte que el régimen de Teherán brinda a sus socios regionales.