La República Islámica de Irán enfrenta a 12 países árabes, encabezados por productores de petróleo del Golfo Pérsico, con ataques sistemáticos de misiles y drones a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait y Turquía.
El analista Jorge Castro atribuyó estos ataques a un vacío de poder tras la muerte del líder supremo Ali Khamenei el primer día de guerra, lo que genera respuestas descoordinadas contra ofensivas de EE.UU. e Israel.
El presidente iraní Ebrahim Raisi pidió disculpas y suspendió ataques hace cuatro días, pero clérigos chiitas exigieron reiniciarlos, afectando incluso a Turquía, miembro de la OTAN, que recibió misiles dos veces y Erdogan advirtió defensa de soberanía.
Los ataques responden a la descentralización de la respuesta iraní en cuatro sectores para sobrevivir.