Un hombre mayor ingresó a una panadería en Rafael Calzada a las 16 horas, simuló ser cliente y luego increpó violentamente a la empleada para robar 250 pesos de la caja.
La mujer abrió la puerta confiada por su edad y aspecto inofensivo, sin bolso ni arma visible, pero el ladrón la llevó al fondo del local. Quedó filmado a cara descubierta y lo reconocen en el barrio.
La policía usa las imágenes para identificarlo y arrestarlo. Es el segundo robo en panaderías en crónicas recientes.
Ocurrió con la puerta cerrada y llave puesta, atendiendo por ventanilla.