Hermelinda acude a Leiva Joyas para cotizar joyas de platino compradas para invertir: un broche con diamantes y baguettes, y un par de aros con doble cierre de seguridad.
Explica que las adquirió en subasta hace tiempo cuando el oro estaba barato, casi sin uso, y ahora busca liquidez por la economía actual.
El joyero calibra las piezas, destaca la impecable coloración de los brillantes y ofrece 22 millones de pesos en total, sorprendiendo favorablemente a Hermelinda.
Decide vender todo en efectivo, celebra la buena inversión y se retira contenta, confirmando que fue una excelente compra-venta.