Carlos Heller interpretó la furia reciente de Javier Milei, quien califica a los opositores como "enemigos" en lugar de adversarios, como un intento de desviar la atención de los graves problemas económicos que no le cierran los números. Milei retomó su estilo agresivo original, posiblemente porque le rinde electoralmente según algoritmos de redes y modelos como Trump.
Heller cuestionó la alianza incondicional de Milei con Estados Unidos e Israel, que arrastra a Argentina a conflictos ajenos, rompiendo la tradición histórica de neutralidad y equidistancia en disputas internacionales.
En el plano económico, Heller repasó frases oficiales como "hay que pasar el invierno" o "la malaria ya pasó", criticando el modelo primario basado en minería, combustibles y agro sin industrialización, que promete un millón de puestos en minas pero ignora quiebras masivas como las de FATE y pérdida de consumo.
Ante la Ley Bases que implicará más ajuste, Heller defendió la necesidad de un frente patriótico con liderazgo y propuesta clara como la de Lula en Brasil, uniendo conflictos sociales (discapacidad, Garrahan) bajo la bandera de cambio de modelo hacia industrialización de litio y minerales para evitar exportar materias primas crudas.
Recordó aniversarios como los 70 años de la Revolución Libertadora que prohibió el peronismo y las "4M" con Martínez de Hoz como origen del desastre actual, insistiendo en confrontar dos modelos económicos irreconciliables.