Pete Hegseth, ministro de Guerra de Estados Unidos designado por Donald Trump, anunció que los ataques contra Irán se intensificarán este martes con los bombardeos más fuertes desde el inicio del conflicto. El jefe del Pentágono describió la jornada como uno de los días más difíciles de la guerra, que lleva 11 días desde el 28 de febrero.
El sistema de defensa israelí, la Cúpula de Hierro con cuatro niveles de interceptación, se satura por la cantidad de drones y misiles iraníes, fallando en avisar a tiempo y dejando calles vacías en Israel con sirenas antiaéreas activadas. Según ambulancias israelíes, 11 personas murieron por drones y misiles iraníes desde el comienzo del conflicto iniciado por ataques de Estados Unidos e Israel.
En un avión, Donald Trump atribuyó a los iraníes un ataque a una escuela donde murieron niños de 6 a 12 años, sugiriendo una falsa bandera, mientras Hegseth evadió confirmándolo y dijo que lo investigan. Panelistas notaron desaciertos entre Trump y su ministro, y cuestionaron objetivos cambiantes de Estados Unidos, de derrocar el régimen a frenar el nuclear o generar crisis interna en Irán.
Asesores militares despedidos por Trump habían advertido contra involucrarse, destacando las complicaciones crecientes en el conflicto.