El Gobierno nacional impulsa una reforma a la BTV que permite realizar la verificación técnica vehicular en cualquier taller habilitado, no solo en los oficiales, y espacia los plazos: a los 5 años para cero kilómetro y cada 2 años después.
La propuesta flexibiliza el acceso, supera un recurso cautelar de talleres oficiales que perdían potestad, y se extiende a licencias de conducir más ágiles, pero requiere adhesión de cada jurisdicción provincial y equipamiento oficial para mecánicos de confianza.
Por ahora el precio de la BTV se mantiene ligado al litro de nafta premium, pero expertos advierten que falta logística y aprobación local para implementarla, pese a ser un cambio profundo en la ley de tránsito.