El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires obligó a Huracán a jugar a puertas cerradas contra River el jueves 21:30 por el derrumbe de una loza en un barrio nuevo detrás de la cancha, sobre Mираbé y Luna.
Imágenes aéreas muestran la cercanía del estadio con el barrio afectado y la cancha de Barracas Central. El club se queja por perder recaudación, aunque no habría hinchas visitantes, y busca aforo reducido o cambiar de estadio como Argentinos Juniors.
Huracán negocia con el Gobierno porteño para revertir la medida, ya que la zona del derrumbe en el estacionamiento del segundo subsuelo impide el ingreso público.