La Cámara de Productores Porcinos de Córdoba y el INTA Manfredi evalúan desde hace ocho años el uso agronómico de fluentes porcinos en cultivos extensivos, analizando rendimientos y propiedades del suelo mediante riego central.
Los resultados muestran incrementos contundentes: en maíz, tratamientos con fluentes equivalen a un año más de producción respecto al testigo, y en soja, una campaña extra cada cinco años. El fósforo en el suelo se multiplicó por seis, con mejoras en micronutrientes como cobre y zinc, y materia orgánica.
Económicamente, el costo de aplicación promedia 1,20 a 1,40 dólares por hectárea, generando beneficios de casi 200 dólares por hectárea al año. Se enfatiza la necesidad de normativa provincial acorde y análisis previos de nutrientes para dosificación adecuada.
El INTA trabaja en tecnologías como compostaje y separación de sólidos con tornillos o pantallas, colaborando codo a codo con productores asociados en sistemas de confinamiento.