La masiva marcha del 8M en Plaza de Mayo concluyó con la lectura del documento que rechaza el ajuste en políticas de género, el desmantelamiento de la línea 144 y el Ministerio de la Mujer, firmado por organizaciones feministas. Referentes como Dora Barran saludaron a la multitud pese al protocolo antipiquete, que no se pudo aplicar por la magnitud de la movilización.
Se sumaron fuertes críticas al spot institucional del gobierno, calificado como provocación nefasto por las manifestantes. En entrevistas, Celia lo tildó de nefasto por la pérdida de derechos de las mujeres, otra lo vio como falta de respeto a víctimas y movimientos feministas, y una tercera como burla de un negacionista que se apropia del pañuelo verde para propaganda.
Diego de Marcos reportó en vivo columnas de 400-500 metros desde Congreso y Avenida de Mayo colmadas, con intervención artística y policía cortando calles perpendiculares. La composición fue intergeneracional, similar al 24 de marzo, con familias completas, adolescentes de centros de estudiantes y un universo heterogéneo mayoritariamente femenino.
Tras finalizar la lectura, comenzó la desconcentración aunque nuevas columnas seguían llegando, destacando la contundencia de la convocatoria sin inconvenientes.