La finalísima entre Argentina y España del 27 de marzo, originalmente en Qatar, se mudará a Europa por la escalada bélica en Medio Oriente y riesgos para los jugadores. Periodista Ceci Rufa detalla que no está suspendida, pero federaciones priorizan la seguridad ante bombardeos en la zona, descartando Qatar pese a intereses económicos del festival con Arabia Saudita, Egipto y Catar.
España, a través de su asociación de futbolistas y la Real Federación Española de Fútbol, exige un lugar neutral sin riesgos, prefiriendo Europa por logística ya que la mayoría de jugadores militan allí. Opciones como Estados Unidos quedan fuera por conflictos, y se barajan Londres o el estadio de Benfica en Portugal. Pablo Aymar, mano derecha de Lionel Scaloni, afirmó: "Donde sea seguro", enfatizando ganas de jugarla como medida previa al Mundial.
El equipo argentino llega motivado a los meses previos al Mundial, enfocado en ligas y partidos, sin riesgos innecesarios. Otras sedes consideradas fueron Argentina, Uruguay o Brasil, pero Europa es lo más lógico. La decisión final urge ante la proximidad del encuentro y el contexto bélico.
Se mostró a Lionel Messi y Jamal Musiala como referentes, destacando el atractivo del partido pese a la guerra prioritaria.