Familiares de policías activos y jubilados protagonizaron una protesta tensa anoche frente a la Casa de Gobierno de Jujuy, arrojando pirotecnia y prendiendo fuego a gomas en reclamo de un aumento salarial mínimo del 50%.
El conflicto surgió porque la cúpula policial y grupos especiales recibieron incrementos superiores al 75%, mientras que las líneas inferiores apenas llegaron al 35% mediante sumas no remunerativas, generando descontento por la falta de uniformidad.
El gobierno provincial pide paciencia y diálogo para llegar a un acuerdo, sin actitud beligerante, en un contexto de antecedentes como los disturbios en Santa Fe. Esta manifestación representa una primera advertencia de las fuerzas de seguridad jujeñas.