Erika, ex empleada de Giselle Rímulo, denunció maltratos y despido injustificado tras tres años de trabajo en limpieza, entregas y organización de fiestas en la casa de Don Torcuato, que alquilaba para eventos generando quejas vecinales.
Reprodujeron un audio de Rímulo cancelando eventos por pérdidas y ruidos, despidiendo a Erika pese a que ella había intentado renunciar tres veces por gritos de la pareja de Giselle, Diego, y peleas constantes por dinero debido a embargos. Erika relató jornadas de más de 12 horas los días de fiesta, pagada por horas post-eventos, primero por Diego y luego por Rímulo.
Confirmaron que Rímulo no está divorciada de Gainel Luz, aunque rehicieron vidas sentimentales, y Erika llegó por recomendación de una expareja previa. La entrevista se cortó discutiendo la relación tensa con Giselle, que la ponía de mal humor.
General Marcucci había investigado previamente la nueva denuncia de la empleada por venta de artículos y alquiler de la casa, propiedad supuestamente de Gainel Luz.