Estudiantes de primer año de Medicina en la UBA se quedaron sin cupos en materias clave al inicio de clases, formando filas eternas en los pasillos de la facultad, según reportó la periodista Paula Wilberger en vivo.
La estudiante Dalila, militante del FENT, denunció que la inscripción online falló y dejó afuera a novatos pese a las elecciones previas de horarios, agravado por la falta de certificados laborales para trabajadores informales que priorizan cupos nocturnos.
Detrás del caos burocrático hay una crisis profunda: deserción masiva de docentes que cobran miseria (600.000 pesos), más del 80% a honorarios sin salario fijo, y aulas superpobladas donde alumnos cursan en el piso por falta de espacio, microscopios y preparados anatómicos.
Dalila acusó a las autoridades Brusco y Negri de pactar con el gobierno de Javier Milei un ajuste brutal, incluyendo una nueva ley presupuestaria que recorta 40 puntos a docentes y ofrece aumentos ridículos del 12% desde 2025, ignorando pérdidas del 50% y la toma de facultad del año pasado contra el veto presidencial.
La situación se resolvió parcialmente ayer, pero persisten problemas para alumnos de años superiores que aún buscan inscribirse.